Mar bendito

Las playas de Ibiza son unos de los mayores alicientes de la isla

No solo hay playas, sino calitas perdidas o rocas recónditas donde uno puede sentirse como el único habitante de la isla. Las hay para todos los gustos, con o sin chiringuito, con hamacas y sombrillas o vírgenes, duchas, de bandera azul, arena o piedras.

Al ser esta una isla hecha “a la medida del hombre”, tenemos la ventaja de que según de donde venga el viento basta con ir a las playas bien de saliente bien de poniente, para encontrarse el mar como un plato.

Algunas tienen acceso por mar únicamente, pero a poco que a uno le guste investigar seguro que accede a descubrir ese rincón paradisíaco para hacerlo suyo. En otras playas, para evitar aglomeraciones lo mejor es ir al atardecer o a primera hora para un baño matutino, desapareciendo después cuando el sol empieza a apretar.

Espléndida vista del horizonte marino visto desde la cubierta de un barco velero en Ibiza

Ah! Para planificar sus excursiones, le puede ser muy útil recurrir a los mapas de Google Maps, a los del SITIBSA que resultan ideales para contrastar diferentes imágenes ortofotográficas en el tiempo, o a los del SigPac del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, cuyas fotos tienen una definición algo menor pero que es topográficamente el más detallado en cuanto a caminos.

Un particular afincado en la isla, José Talaván, ha conseguido filmar a bordo de su moto la casi totalidad de los caminos y rutas de la isla y nos brinda esta recopilación en Videomapa de Ibiza, un estupendo documento fruto de su apasionado esfuerzo, que el tiempo sabrá valorar como se merece.

También ponemos a su disposición un mapa de Ibiza descargable como imagen para su consulta rápida. Si accede por vía marítima lo tendrá muy fácil, pero si no, un coche de alquiler le resultará de gran utilidad para llegar a cualquier playa o rincón de la isla. Y por favor, respetemos entre todos la naturaleza, no dejen envases o basura tirados por ahí…

Chico tocando la guitarra en la playa Cala Vadella en invierno
Compartir es bello: